Asistentes y agentes de IAque trabajan con tus datos, no con humo
Un asistente que atiende en la web o por WhatsApp a las 23:00, uno interno que encuentra el documento que nadie encuentra, o un agente que prepara el trabajo repetitivo para que tu equipo solo revise.
Tres tipos que montamos
Según quién lo va a usar y para qué.
Atención al cliente
Web, chat o WhatsApp. Responde con la información de tu empresa, recoge los datos del contacto y pasa a una persona lo que no sabe.
Asistente interno
Consulta vuestros documentos, procedimientos y contratos (lo que técnicamente se llama RAG) y cita de dónde saca cada respuesta.
Agente de tareas
Ejecuta pasos concretos (clasificar, rellenar, preparar un borrador) con permisos limitados y registro de lo que hace.
Todos avisan de que son una IA y pasan a una persona lo que no saben.
Cómo lo hacemos
Primero los límites, después la tecnología.
Definimos qué debe hacer y, sobre todo, qué no debe hacer ni decir.
Preparamos los documentos, las FAQs y los datos que usa, y los limpiamos.
Montamos, probamos con preguntas reales y ajustamos.
Lo publicamos avisando claramente de que es un asistente de IA y con paso a una persona.
Revisamos las conversaciones para corregir lo que falle.
Cuándo no te conviene
Si tu caso es uno de estos, te lo diremos en el diagnóstico.
- Si no tienes la información ordenada en ningún sitio: el asistente contestará mal y primero hay que ordenarla.
- Si tus clientes necesitan trato personal en cada contacto: un asistente puede restar más que sumar.
Un proyecto real
TeDeclaro, cliente de Koperia, atiende por WhatsApp con TeDy, un asistente de IA que montamos nosotros: recoge la consulta y los datos del contacto y pasa a una persona lo que no sabe. El chat de esta web también es nuestro.
Resolvemos tus dudas
¿Se inventa respuestas?
Puede pasar si no se diseña bien: los modelos de IA tienden a contestar aunque no sepan. Por eso limitamos de qué puede hablar el asistente, le damos solo la información de tu empresa que debe usar, le hacemos citar la fuente en los asistentes internos y le enseñamos a decir «no lo sé, te paso con una persona». Las primeras semanas revisamos conversaciones reales para corregir lo que falle.
¿Es legal usarlo con clientes?
Sí, si se hace bien. Hay que avisar claramente de que quien responde es una IA, informar en tu política de privacidad de qué datos se tratan y con qué proveedor, y no pedir datos que no hagan falta. Te ayudamos a dejar todo eso resuelto antes de publicarlo.
¿Qué modelo de IA usáis?
El que mejor encaje en tu caso según la calidad de las respuestas, el coste por conversación y el lugar donde se procesan los datos. Puede ser un modelo en la nube de un gran proveedor o uno que se ejecute en tus propios servidores si la información es sensible. No nos casamos con ninguno: si sale uno mejor o más barato para tu caso, se cambia.
¿Dónde se puede poner el asistente?
En tu web, en WhatsApp o en las herramientas internas de tu equipo, según para qué lo quieras. Para atención al cliente lo habitual es la web y WhatsApp; para un asistente interno, donde tu equipo ya trabaja. Te recomendamos el canal que de verdad usan tus clientes o tu equipo, no el más vistoso.
¿Qué pasa con las conversaciones?
Se guardan el tiempo necesario para dar el servicio y mejorar el asistente, con acceso limitado a las personas que lo necesitan, y se borran pasado el plazo que fijemos contigo. Tú decides qué se guarda y durante cuánto tiempo, y lo explicamos en tu política de privacidad.
¿Qué debería responder tu asistente?
Te lo miramos en una llamada de 30 minutos, gratis y sin compromiso.
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